25 may 2009

99 palabras

OJOS NEGROS

Cada tarde, la chica buscaba un sitio en el tren junto a cualquier ventana para contemplar el limitado horizonte de la urbe palpitante. A veces buscaba miradas, compartía una desinteresada lectura ajena. A veces, soñaba que un joven de ojos negros y manos de anuncio se sentaba frente a ella y embobado por su belleza le pedía una inesperada cita. Una tarde, al bajar del tren, un joven de ojos negros extendió su mano de anuncio y ayudó a la chica a deslizarse hacia el andén en la perfecta escalera que dibujaba su sonrisa. Se alejó soñando…

2 comentarios:

  1. que bonito! ya era hora de que volvieses a escribir...talento no te falta! ahora ya tienes la herramienta para compartirlo con los demás....
    luv u

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